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Gnosticismo:
¿Uno de varios cristianismos?
¿Varios cristianismos?
El otro punto que se destaca en la obra de Brown, puesto nuevamente en los labios de uno de sus protagonistas, es que en su origen, el cristianismo consistía en varias y diversas vertientes, todas igualmente aceptables y válidas. Por supuesto, la corriente gnóstica no sólo era una de ellas, sino la versión original del cristianismo.
Todo el que prefería los evangelios prohibidos y rechazaba los de Constantino era tachado de hereje
Los que optaron por la historia original de Cristo fueron los primeros herejes que hubo en el mundo. (291)
Como en tantos otros puntos, esta idea no es original del Código Da Vinci. La creencia en la validez del cristianismo gnóstico es antigua y cobró auge el siglo pasado. En la segunda parte del siglo XX la publicación a nivel popular de la Biblioteca de Nag Hammadi (1970) y del trabajo de Elaine Pagels (1980), aumentaron significativamente el interés en el gnosticismo.
Las ideas sobre el gnosticismo y sobre los evangelios gnósticos en la obra de Brown provienen principalmente de la Dra. Elaine Pagels, especializada en el estudio de los orígenes del cristianismo y ardiente defensora de los evangelios gnósticos. Su libro The Gnostic Gospels (Los evangelios gnósticos), publicado en el 1980 convirtiéndose en un éxito en ventas, parece ser una de las principales fuentes de Brown para este tema. De hecho se refiere a un libro con el mismo título en la página 305. En este artículo consideraremos lo que enseña Pagels, lo que nos permitirá entender mejor lo que dice Dan Brown en su obra.
En su libro, dice la Dra. Pagels:
Ahora comenzamos a ver que lo que nosotros llamamos cristianismo-y lo que identificamos como tradición cristiana-en realidad representa sólo una pequeña selección de fuentes específicas, escogidas de entre docenas de otras. (xxxv, mi traducción).
La idea propuesta aquí es la de un cristianismo temprano tipo guiso, donde múltiples y variadas corrientes existían dentro de la naciente iglesia cristiana, todas igualmente válidas y donde todas contaban con respaldo documentario y apostólico.
La realidad es otra. Ya en los siglo II y III los Padres de la Iglesia (entre ellos Ireneo y Epifanio) claramente habían establecido que las enseñanzas gnósticas no eran cónsonas con la apostólica. No existe evidencia de un movimiento gnóstico en la iglesia cristiana del primer siglo ni evidencia gnóstica en ninguno de loslibros canónicos, excepción hecha (quizás) con el Evangelio de Juan, escrito entre el año 90 y el 100 d. C. Aun más, en ningún momento, ni temprano ni tarde en el proceso de selección de los libros que compondrían el Nuevo Testamento, los libros gnósticos fueron considerados para formar parte del canon.
No sólo esto sino que ambas corrientes, la ortodoxa y la gnóstica, ¡se consideraban entre sí mutuamente excluyentes! Aquellos que son presentados hoy como si fueran los defensores del inclusionismo y de un anacrónico pluralismo tolerante, estaban tan convencidos de la corrección y exclusividad de sus ideas como los cristianos tradicionales lo estaban de los suyos. Como señala Darrel Bock, sus enseñanzas eran incompatibles entre sí. Y así lo reconocía los cristianos gnósticos para quienes los cristianos ortodoxos no eran cristianos de verdad.
De la misma manera que los cristianos orotodoxos creían que los gnósticos estaban errados, estos últimos descartaban a los ortodoxos. En el Apocalipsis de Pedro los gnósticos se refieren a los cristianos como canales vacíos (79:30) y en el Testimonio de Verdad se dice: Ellos no tienen la Palabra que da vida (34:26).
Duncan Greenless, un gnóstico de nuestros tiempos, explica así el gnosticismo y su relación con el cristianismo:
El Gnosticismo es un sitema de conocimiento directo y experiencial (¿) de Dios
el Alma y el Universo;
en los primeros siglos de esta era, en medio de un cristianismo creciente, tomó la forma de la fe cristiana, rechazando a la misma vez sus creencias más específicas. Su terminología es por lo tanto principalmente critiana, mientras que su espíritu es el del paganismo existente en Occidente. (citado en Gl, 167)
Resumimos. Nunca existió tal cosa como un cristianismo gnóstico. El movimiento gnóstico que existió en medio de la iglesia siempre fue considerado un movimiento equivocado (herético) y sus libros como falsos. Por lo tanto nunca fue parte de la iglesia cristiana.
¿Quiénes eran los Gnósticos?
Los términos gnósticos y gnosticismo provienen de la palabra griega para conocimiento (gnosis). Como corriente religiosa aun no se está absolutamente seguro de sus orígenes. Sus fuentes incluyen una interesanta y heterogénea amalgama: corrientes neoplatónicas, magia caldea, Tarot egipcio, misticismo hermético, una forma de misticismo judío y cristianismo. En lo que nos conscierne aquí, la manifestación gnóstica de la cual provienen los textos citados por Brown son en su mayoría una mezcla de varios de esos elementos.
Desde el punto de vista filosófico-religioso, el gnosticismo es una forma de dualismo. Esto se refiere a la existencia de dos fuerzas opuestas entre sí (el bien y el mal), iguales en poder y coeternas. Esta forma de pensamiento, antigua y presente en múltiples culturas, ve al mundo material como malo, producto de la creación por parte de un dios perverso. En el gnosticismo antagonizan entre sí un ser divino bueno (de luz plena) y otro malvado, quien es el creador del mundo. Para los gnósticos cristianos el dios del Antiguo Testamento es ese ser malvado.
Lo más importante para los gnósticos era el conocimiento. Es através del conocimiento que se obtiene la salvación, que consiste en la liberación de nuestro ser espiritual de las ataduras materiales ya que el cuerpo es cárcel del espíritu. Este conocimiento no tiene nada que ver con el que se puede obtener através de los estudios o de la investigación intelectual, sino que se refiere al revelado espiritualmente a algunos privilegiados capaces de recibir tal revelación.
Elaine Pagels lo explica de este modo
Pero gnosis no es primordialmente conocimiento racional. El idioma griego distingue entre el conocimiento científico o reflexivo (Él sabe matemáticas) y conocer a través de la investigación y de la experiencia (Él me conoce), que es gnosis. De acuerdo a como los gnósticos utilizan el término, nosotros lo traduciríamos como percepción ya que gnosis envuelve un proceso intuitivo de conocerse a uno mismo.
¿De verdad son tan diferentes?
Aquellos lectores con una conocimiento mínimo sobre la fe cristiana seguramente reconocen esta creencia como distinta al cristianismo (otro Evangelio). Eso es lo que parece. En una entrevista y ante la pregunta de si los textos gnósticos pueden conducir a los que tienen problemas con su fe a otra dimensión, Elaine Pagels dice
Para mí esto es muy importante porque, yo creo, si tú tratas de tragar la fe cristiana como muchas veces es enseñada, es indigesta. Existe un elemento en ella que, si tú tienes que tomarlo literalmente, provoca que surjan preguntas en la mayoría de las personas. ¿Nació en verdad Jesús de una virgen? ¿Qué queremos decir con la resurrección de los muertos? De modo que sí, lo que yo trato de hacer en mis libros es una invitación a decir, Podemos pensar sobre estas cosas. Podemos examinarlas históricamente. Podemos mirar a la Biblia, no como algo que descendió desde los cielos en una nube de oro, sino como una colección, armada trabajosamente por innumerable personas, con algunas verdades muy poderosas en ella. (Bur 105)
Elaine Pagels, en otro de sus libros (Beyond Belief, Más allá del creer) expresa lo que se observa también en el libro de Brown y que nos permite ver el cristianismo propuesto en El Código Da Vinci:
y esta investigación ayudó a clarificar lo que yo no amo: la tendencia de identificar al Cristianismo con un único y autorizado conjunto de creencias-independientemente de sus variaciones entre iglesias-unido a la convicción que la creencia cristiana es la única que ofrece acceso a Dios. (29, mi traducción).
La ortodoxia tiende a desconfiar en nuestra capacidad para tales discriminaciones e insiste en hacerlas por nosotros. Dada la notoria capacidad humana para el auto-engaño, podemos, hasta cierto punto, agradecer a la iglesia por esto. Muchos de nosotros, que nos queremos evitar el arduo trabajo, aceptamos alegremente lo que enseña la tradición. (184, mi traducción).
Muchos de nosotros, tarde o temprano, hallamos que, en puntos críticos de nuestras vidas, debemos lanzarnos por nosotros mismos para hacer un camino donde no existe ninguno. Lo que he llegado a amar en la riqueza y diversidad de nuestras tradiciones religiosas-y las comunidades que las sostienen-es que ellas ofrecen el testimonio de innumerable gente en el descubrimiento espiritual. Por lo tanto ellos animan a aquellos que se empeñan en, como dijo Jesús, a buscar y encontrarás. (184-185, mi traducción)
Parte de la explicación de lo que obviamente es una gran diferencia entre la creencia cristiana ortodoxa y el gnosticismo lo es su acercamiento a la historia. Como ya hemos dicho la realidad material es de segunda importancia para los gnósticos. Es por esto que muchos (si no todos) su escritos son ahistóricos.
Por ejemplo, los mal llamados Evangelios Gnósticos son muy diferentes de los Evangelios. En un sentido los gnósticos no son evangelios. Los escritos como los Evangelios de Tomás, Felipe y otros a penas contienen datos sobre la vida y obra de Jesús. Únicamente incluyen dichos y enseñanzas de Jesús, en su mayoría crípticos e ininteligibles y fuera de un contexto histórico.
La diferencia con el cristianismo es obvia. La creencia cristiana se basa en el hecho de la intervención de Dios en medio de la Historia en la persona de Su Hijo: que éste vivió, enseñó, murió y resucitó en un momento específico de la historia.
Nuevamente esto nos ayuda a entender otra importante particularidad del gnosticismo cristiano. Y es su aversión al Antiguo Testamento. No se trata solamente de que el dios del Antiguo Testamento sea uno malvado según los gnósticos, sino que su contexto histórico es completamente irrelevante para las enseñanzas gnósticas.
Esto explica porqué los evangelios gnósticos no sólo no fueron incluídos en el canon sino ni siquiera fueron considerados para ello. Su desconexión total con la historia del pueblo de Israel choca frontalmente con la actitud de Jesús y de el Nuevo Testamento. La fe cristiana y los escritos del Nuevo Testamento están firmemente fundados en las enseñanzaas y en la tradición histórica y religiosa de la que nos habla el Antiguo Testamento.
Creencia sobre Jesús
En la corriente gnóstica cristiana Jesús era considerado como un mensajero espiritual que vino a traer a la humanidad el conocimiento secreto a través del cual se puede vencer las fuerzas malignas.
Ya que el cuerpo humano es malo al ser parte del mundo material, Jesús no tenía un cuerpo material sino sólo la apariencia de él. Valentino, uno de los más prominentes líderes del gnosticismo en el siglo segundo, hablaba de Cristo como entrando en la persona de Jesús en el bautismo, para luego alejarse de él en el momento crucial de la crucifixión.
Este tipo de creencia resulta por ejemplo en que Jesús en realidad no sufrió en la cruz y en que la resurrección de Jesús tampoco es un evento real e histórico, sino uno espiritual.
En el Primer Apocalipsis de Santiago, otro documento gnóstico, Jesús consuela a Santiago a raíz de su sufrimiento en la cruz, diciendo:
Nunca sufrí en manera alguna, ni he padecido. Y estas personas no me han hecho daño. (19)
Y en el Segundo Tratado de el Gran Set, Jesús dice
Yo no morí en realidad, sino en apariencia.-Aquellos-en error y en ceguera
me vieron; ellos me gastigaron. Fue otro, su padre, quien tomó la hiel y el vinagre; no fui yo. Ellos me golpearon con la vara; fue otro, Simón, quien llevó la cruz sobre su hombro. Yo me estaba regocijando en lo alto sobre todo
Y yo me estaba riendo de su ignorancia. 20 19, Robinson, 265. 20 Ibid., 365.
Elaine Pagels nos dice que en lugar de ver la muerte de Cristo como una ofrenda sacrificial para expiar por la culpa y el pecado, el Evangelio de Verdad (otro documento gnóstico) ve la crucifixión como la ocasión para descubrir el ser divino dentro de nosotros. GG, 95.
Y sobre la resurrección de Cristo, los gnósticos la veían como un evento espiritual, no físico; simbólico, no real. En una cita de Ireneo, importante líder de la iglesia en el segundo siglo y ardiente defensor contra la herejía gnóstica, cita una fuente gnóstica como diciendo que una apreciación literal de la resurrección de Cristo es fe de tontos. (GG, 11).
A la luz de todo lo dicho anteriormente, no debería sorprendernos que el Jesús presentado por los gnósticos, predicado por Elaine Pagels y promovido por el Código Da Vinci, es uno muy diferente al presentado en los evangelios.
Admite Pagels
El Jesús viviente de estos textos habla de ilusión y de iluminación, no de pecado y arrepentimiento, como el Jesús del Nuevo Testamento. En lugar de venir a librarnos del pecado, él viene como un guía que abre acceso al entendimiento espiritual. Pero cuando el discípulo obtiene la iluminación, Jesús ya no funciona como maestro espiritual: los dos han llegado a ser iguales-aun, idénticos. xx
En el Evangelio de Tomás Jesús dice
Yo ya no soy tu maestro, puesto que has bebido y te has emborrachado del manantial que yo mismo he medido.
Quien bebe de mi boca, vendrá a ser como yo; y yo mismo me convertiré en él, y lo que está oculto le será revelado.
Vida gnóstica
¿Cómo afectaban estas creencias a la vida diaria? ¿A la ética?
Para la mayoría de los gnósticos, ya que el cuerpo es esencialmente malo, lo correcto es no obedecer a sus impulsos y debilitar su influencia. Seguir la vida espiritual a través de prácticas ascéticas era la manera de aumentar en conocimiento.
Esto hace particularmente inverosímil la situación que Dan Brown presenta en la página 383 de El Código Da Vinci. Aquí el experto Robert Langdon explica a la protagonista Sophie Neveu que la extraña ceremonia en la que vio a su abuelo participar de loq ue parecía una orgía, era en realidad hieros gamus, un rito de copulación como acto espiritual en el que el hombre puede llegar a la plenitud espiritual y alcanzar finalmente la gnosis , el conocimiento de lo divino.
¡Nada más abominable para los gnósticos! La inmensa mayoría de los que seguía el gnosticismo, convencidos de la maldad intrínseca en el cuerpo humano y en sus deseos, veían la participación en el sexo como incorrecta, aun dentro del matrimonio, para el que quería conseguir el conocimiento espiritual.
Falsa representación
La manera en que los gnósticos son tratados por la fuente principal de información de Dan Brown, el libro de Elaine Pagels The Gnostic Gospels, no es ni remotamente completa. La autora enfatiza sobre las cosas que creían los gnósticos, excluyendo las que no creían. De esta manera se hace parecer que el movimiento Gnóstico se asemejaba significativamente al cristianismo ortodoxo. Veamos algunos puntos de diferencia.
Elitismo religioso. En el gnosticismo sólo unos pocos podían experimentar el conocimiento que les permitiría ascender en la dimensión espiritual. La chispa divina moraba en una exclusiva minoría. Los demás, que no podían adquirir la iluminación, estaban destinados a una vida espiritual de segunda categoría o simplemente a la perdición.
Por el contrario, el Evangelio proclamado por Jesús estaba abierto a todos e incluso mostraba cierta preferencia por los marginados en la sociedad.
Feminismo. Tanto Brown como Pagels nos dejan con la falsa impresión de que el movimiento gnóstico era esencialmente feminista. Falso también.
Los gnósticos creían que la creación de la mujer es la fuente de la maldad en el mundo. La única manera de salvarse para las mujeres era la de convertirse en hombre.
El Evangelio de Tomás, uno de los evangelios gnósticos citados indirectamente en El Código Da Vinci, pone en labios de Jesús estas palabras (refiriéndose a María Magdalena)
Mira, yo me encargaré de hacerla macho, de manera que también ella se convierta en un espíritu viviente, idéntico a vosotros los hombres: pues toda mujer que se haga varón, entrará en el reino del cielo. (114)
Desde sus inicios el cristianismo ha exaltado la mujer. En los evangelios vemos el trato de Jesús para ellas y el privilegio dado a una mujer de ser la primer testigo de la resurrección. En la iglesia primera las mujeres tenían posiciones de liderazgo.
Origen del mundo. En una de las más importantes ramas del gnosticismo cristiano bajo el liderazgo de Valentino, se enseñaba que Sofía, uno de los eons o seres espirtuales más bajos en la jerarquía espiritual cayó y dio a luz al Demiurgo. Éste es el Dios al que se hace referencia en el Antiguo Testamento. Este malvado ente fue el que creó el mundo material (que es malo).
El cristianismo enseña, siguiendo lo enseñado en el Antiguo Testamento, que el mundo es bueno, pues es creación de Dios.
Dios dentro de ti. Los gnósticos creían que el fin principal era la iluminación. A través de ella se descubría la realidad divina del ser humano, el dios que está dentro de todos y la capacidad para llegar a ser un Cristo.
La imagen de Dios que existen en todo ser humano, fue manchada por el pecado. El cristianismo enfatiza en la realidad de la presencia de Dios dentro del creyente. El crecimiento espiritual siempre es posible a través de una relación con Dios, pero nunca tendrá como meta o final el ser iguales que Dios.
A pesar de los intentos de la Dra. Elaine Pagels y de Dan Brown por convencernos de la igualdad (¡o superioridad!) del gnosticismo con el cristianismo ortodoxo, las diferencias son obvias e insalvables. Los gnósticos lo sabían, pero los sabios de hoy parecen ignorarlo.
Sobre este tema el Dr. James Robinson, quien fuera el director del proyecto de traducción de los textos de Nag Hammadi, escribió lo siguiente en la introducción del libro The Nag Hammadi Library (La biblioteca de Nag Hammadi, el texto en inglés de los famosos documentos):
el Gnosticismo parece no haber sido en su esencia sólo una forma alternativa del cristianismo. En realidad era una tendencia radical de liberación del dominio del mal o de la trascendencia interna que dominó en la antigüedad tardía y que emergió dentro del cristianismo, del judaísmo, del neoplatonismo, del hermetismo y otros por el estilo. Como una nueva religión era sincretista, tomando de varias tradiciones religiosas. (10)
Este debate parece estar resolviéndose por sí mismo, sobre la base de la biblioteca Nag Hammadi, a favor del entendimiento del Gnosticismo como un fenómeno mucho más amplio que el gnosticismo documentado por los heresiólogos. (6)
Nag Hammadi Library, James M. Robinson, Ed. Revised Edition, 1988. Harper Collins, Sa Francisco
Para más información sobre los Evangelios Gnósticos puede leer Evangelios Verdaderos y Falsos, un comentario bibliográfico del libro Hidden Gospels, Jenkins, Philip. Oxford Press, Oxford. 2001.
© Dr. José R. Martínez Villamil
Septiembre, 2004 San Juan, Puerto Rico
Mente Abierta (www.menteabierta.org)
¿Quién es menteabierta?
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